A escala mundial, y siguiendo el ritmo que llevamos, en tan sólo 35 años se duplicará el nivel de consumo energético, y en poco menos de 55 años se triplicarán, según el Instituto para la Diversificación y el Ahorro de la Energía (IDAE), en su Guía práctica de la energía. Consumo eficiente y responsable, publicado en el año 2007.

Si sumamos sólo el consumo de energía del hogar y el uso del coche privado, las familias españolas consumen un 30% del consumo total de energía, siendo responsables de producir de forma anual 5 toneladas de CO2.

Si suponemos que el consumo medio de un hogar español es de 4000kWh al año, siendo la electricidad la única energía, dicho consumo quedaría repartido de la siguiente forma:

Grafico: Reparto de consumo electrodomesticos

Fuente: IDAE, datos correspondientes al año 2005

No sólo se debe cambiar la forma de utilizar la energía, sino que como ya mencionamos en líneas anteriores, eso es algo que nos afecta directamente a nuestra economía. Prueba de ello son éstos otros datos que nos facilita IDEA, sobre los gastos medios del consumo español por hogar, haciendo un monto total de 900€ anuales, repartidos de la siguiente manera.

Fuente: IDAE, datos correspondientes al año 2005

Fuente: IDAE, datos correspondientes al año 2005

Asimismo, con estos datos no deberíamos ignorar que España es uno de los países de la Unión Europea con mayor dependencia energética, pues según la Estrategia Española de Eficiencia Energética 2004-2012 del MITyC, somos dependientes de un 75% de la energía que consumimos, frente a los 35% de media que tiene el resto de países.

Para nuestro país esto significa gastar muchos fondos en la compra de energía, algo que directamente, y en forma de impuestos acabamos pagando los consumidores. Por tanto, éste es otro gran punto a favor que tiene la domótica, dado que no sólo ahorramos con su instalación nuestro propio dinero, sino que los gastos del propio Estado.

A todos estos datos se le suman el aumento del porcentaje de la población, y lo que es peor para éste tipo de consumo energético, la esperanza de vida. Dicho de otro modo, somos muchos, cada vez somos más, y vivimos durante más tiempo. Esto equivale a que tarde o temprano las fuentes de energía naturales se acaben, por ello cada vez es más importante un uso de energía responsable, eficiente y eficaz, o lo que es lo mismo “domótica”.

Debido a todos estos cambios demográficos y sociales, la domótica permite adaptarnos mejor a estas nuevas tendencias y formas de vida, haciendo de los hogares más funcionales, humanos, personales y flexibles según las necesidades de cada individuo. A día de hoy a la domótica ha evolucionado a pasos agigantados, con mejores ofertas y con una adaptabilidad sin precedentes, aportando soluciones a cada vivienda. Asimismo, la variedad de producto, y la oferta de equipos e instalaciones por menos dinero, gracias a los avances tecnológicos, son más fáciles de instalar, y lo que es mejor, más sencillo de usar. Por tanto, la oferta es más económica, mayor, de mejor calidad, más intuitiva y fácil de usar por cualquier usuario. Del mismo modo, el servicio postventa y mantenimiento garantizan un correcto mantenimiento de todos los sistemas.

Fuente: Estrategia Española de Eficiencia Energética 2004-2012 del MITyC

Fuente: Estrategia Española de Eficiencia Energética 2004-2012 del MITyC

En definitiva la domótica en nuestra sociedad ayuda no sólo en la economía de cada individuo, sino que también, en la calidad de vida, haciendo de ésta más cómoda y versátil, combinando la posibilidad de crear en un mismo hogar un sinfín de escenas y momentos; y lo que es más importante, sin dañar y protegiendo el medio ambiente.